bajó la escalera detrás de su Amo. al llegar al final, en una especie de sótano estaba la tienda fetichista y el olor del cuero le golpeó. la luz estaba cuidada para que reflejara en el material. era todo un espectáculo, una experiencia. se acercó un dependiente vestido con botas, pantalones de cuero y camiseta negra. 

-Buenas tardes y bienvenidos.

-Buenas tardes- respondió el Amo- hemos venido para convertirlo en un leatherboy- dijo señalando hacia mi.

bajé la mirada y noté el peso de la cadena alrededor del cuello. el dependiente sonrió y dijo

-Esto tiene arreglo. Han venido al lugar adecuado.