últimamente los normales más normales se han radicalizado un poco. el giro conservador que se observa en todos lados les ha ayudado, les ha dado alas. se han dado permiso a sí mismo para decir cosas que antes tenían que  callar. por eso nunca más que ahora la mazmorra es una protección. el objeto se imagina que en su escala de valores un objeto como este estará en el punto más bajo, al final de la lista. supone el objeto que no tendrían ningún problema en ejercer la violencia contra él. esa es la realidad. hay gente que intentar vivir su vida y gente que solo quiere que los demás vivan como ellos creen que deben vivir. lo escudan y disfrazan de libertad, pero lo que pretenden realmente es justo lo contrario, imponer su pensamiento y sus valores. afortunadamente los muros de la mazmorra son fuertes y la puerta férrea y segura. ya está mi Señor que es quien protege al objeto de una situación que puede no ser agradable si de produjera.