el objeto no tenía hoy ningún viaje ni ninguna formación así que fue a la oficinas las horas correspondientes y luego, por la tarde, siguiendo órdenes de mi Señor, descansó. lo que va a ser mas agotador de su nuevo trabajo serán los viajes, como el de ayer, y especialmente la espera en los aeropuertos. por la tarde el objeto estuvo echándose una siesta muy larga y luego trabajó en cosas propias. fue un día largo, con reuniones, pero la tarde lo compensó y el objeto, al final, sentía que había hablado menos de lo que hubiera hecho en su anterior trabajo. por tanto el saldo fue positivo.
esto también repercute en la relación del objeto con mi Señor, que es más estrecha si cabe. parece que eso es imposible pero ocurre y el objeto se sorprende. la distancia no es nada, mientras haya momentos de encuentro como el que va a haber en el fin de semana de noviembre, que ya ha sido aprobado en el trabajo y por mi Señor. desde hoy el objeto ya comienza su cuenta atrás.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega