el objeto pidió el día libre por acumulación de horas de trabajo y estuvo en casa, aislado y en silencio. hablando con mi Señor, que hoy estaba especialmente dominante, le dijo al objeto que si no fuera porque tenía que comer, cuando encerrara definitivamente al objeto le cosería la boca con hilo, como si le hubieran dado puntos. esto sorprendió un poco al objeto, porque nunca había manifestado ese deseo o fantasía. es algo novedoso. tal vez tenga que ver con el castigo que le impuso ayer o con el hecho de que cada vez el silencio es más importante para mi Señor. desde luego comentó que en el último viaje, por circunstancias, había hablado el objeto demasiado. el próximo, que ya ha sido programado para mediados del mes que viene, no será así. el objeto se mantendrá en el más absoluto silencio y así debe comportarse también en su vida cotidiana. el silencio se ha convertido en un valor superior para mi Señor. 

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega