después del día de ayer, en el que el objeto llegó a su casa a las 12 de la noche, debería haber sido un día tranquilo, y en cierta medida lo fue. mientras las compañeras se pidieron el día libre el objeto, por cuestiones de agenda, trabajó. no le resultó excesivamente pesado, al contrario, lo disfrutó bastante. por la tarde tuvo que ir la norte de la isla y salió bastante bien. la verdad es que, tras los primeros contratiempos, el nuevo trabajo está aportando mucha calma y tranquilidad al objeto. es gratificante y permite al objeto vivir más intensamente su ser de objeto. es cierto que tiene que hablar un poco más, pero es cuestión de trabajo. las interacciones con los humanos se han reducido bastante, o tal vez sea que el entrenamiento de mi Señor hace que sean más llevaderas. el hecho es que el objeto está agradecido a mi Señor por haberle ordenado cambiar de trabajo. Suya fue la decisión y por tanto Suyo es el mérito.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.