es normal, especialmente en las primeras etapas de la esclavitud. no estamos acostumbrados a llevar el collar, o al peso de las cadenas. es como haber nacido de nuevo en un mundo donde la gravedad es diferente o el aire es más denso. tenemos que aprender a soportar ciertos pesos y a respirar de otra manera. pero el cuerpo se acostumbra, de adapta, acepta finalmente, aunque sea necesario cierto grado de violencia para que lo haga. ahí está la misión y función del Amo, su tarea. evitar que te desvíes del camino para que no llegues a un lugar equivocado. hay que seguir el rumbo cueste lo que cueste. una vez comenzado el camino no hay marcha atrás
