a sido un buen día, aunque como todo día luminoso, con alguna nube en el horizonte. ayer el objeto terminó la primera formación de su nuevo trabajo y las valoraciones han superado las expectativas. con eso se corre el peligro de que el ego tome la iniciativa pero en este caso mi Señor está muy atento y, como siempre, ha puesto al objeto en su sitio. bueno, realmente no ha sido necesario porque el entrenamiento de mi Señor no ha dejado que ocurra. ese es, sin duda, uno de los mayores regalos que mi Señor le ha hecho al objeto y por el que el objeto siempre estará agradecido, y en deuda, a mi Señor. por la tarde el objeto tuvo que mantener una entrevista con una persona con la que no quería tener trato pero por cuestiones de trabajo se ha visto obligado y ha podido comprobar, nuevamente, los devastadores efectos del ego. las envidias, los celos, las traiciones y el querer aparentar la han llevado a una situación de depresión seria y profunda. es una auténtica pena.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.