puede que pocas imágenes sean más humillantes que la que aparece hoy en la FdD, pero encierra una paradoja. el objeto que vemos no puede ser humillado. humillar es, según la real academia, abatir el orgullo y altivez de alguien o herir el amor propio o la dignidad de alguien. un objeto ni tiene orgullo, ni amor propio ni dignidad. por tanto, y según esta definición, no se puede humillar a un objeto. entonces ¿qué está haciendo el Amo que le ha puesto en esta situación? le está concediendo el regalo de que viva su propia naturaleza, de que exista siguiendo el sentido por el cual vino al mundo. le está dando el regalo que ser feliz y existir realizado. en este objeto ha desaparecido la angustia de la identidad, la preocupación de la libertad, el peso del ego. completa y absolutamente sometido vive una existencia completamente libre, porque los extremos se tocan y al existir completamente sometido a la voluntad de su Amo, existe completamente libre de cualquier error o equivocación. ahí está la paradoja.
