un día insulto y corriente, los esclavos también los tenemos. nada que reseñar salvo que siguió este perro las órdenes y la dinámica establecida por el Amo: comunicar cada cambio de lugar o actividad, suplicar permiso para cualquier interacción social, orinar sentado como un ser inferior y mantener la castidad. parece poca cosa, pero casi puede llegar a notar este perro como todo esto va haciendo su trabajo, acercándolo cada vez más al objetivo: la sumisión y la obediencia ciega.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.