la vida es una huída constante, de los otros y de nosotros mismso. no queremos estar sólos, no queremos estar en silencio, proque eso significaría enfrentarnos con nuestros deseos, pensamientos, con nuestras acciones, con nuestra naturaleza. si un Amo siente que su esclavo se deja llevar por esta experiencia debe pararlo, sujetarlo, hacer que se enfrente a sí mismo, de manera violenta si es necesario, ejerciendo la fuerza que es su derecho.
en el caso de la imagen no sólo se priva al perro de movimiento, sino que se le priva de la vista, del habla, hasta del tacto. ningún trozo de piel, nada al exterior. el esclavo no tiene más opción que volverse hacia dentro, hacia su interior. el perro no puede sino volver a enfrentarse con su propia naturaleza.