hoy ha vuelto a ser un día de encierro. esta vez mi Dueño me ordenó ponerme botas y la cadena con el candado al cuello. este perro tiene una llave del candado y mi Dueño tiene otra en madrid. me ordenó trabajar en silencio toda la mañana, sin mordaza, porque este perro tiene un poco de gripe y no puede respirar bien por la nariz. tampoco fue necesaria mordaza. como en otras ocasiones basta una orden para cumplirla. si mi Dueño ordenara permanecer en silencio durante una semana, este perro no tendría más opción que obedecer y no pronunciaría ni una sola palabra durante ese tiempo. la obediencia ante todo y sobre todo.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.