¿quién podría preferir vivir en una jaula que en libertad? yo ¿por qué no habría de hacerlo? ¿acaso es preferible la dureza del exterior, la soledad de una lucha constante sin sentido por mantener un ego insaciable que siempre quiere más prestigio, más dinero, más poder, qu eel interior tranquilo donde no hay nada que demostrar proque tu Dueño te conoce y te acepta como eres? a vecs olvidamos que, desde dentro de la jaula, es el resto del mundo el que está detrás de los barrotes y, por tanto, prisionero de él mismo.
