desde lo profundo de la mazmorra en la que está este perro esclavo, hoy quisiera dedicar una carta a la confianza. porque una relación de Dominación/sumisión es imposible si no existe una confianza absoluta entre Amo y esclavo. vayamos por partes.
un esclavo, básicamente, es un ser que pone toda su existencia en manos de un ser humano. somete su cuerpo, su mente, sus deseos, sus decisiones y su voluntad a lo que quiera su Amo. eso no ocurre, a pesar de lo que les gustaría a muchos dominantes, en un momento concreto y de una vez para siempre. de hecho es un proceso que se puede acelerar o restrasar, pero que nunca se acaba. y no se acaba porque a pesar de estar sometido, un esclavo sigue siendo un ser vivo, y la vida, por definición, siempre es novedad y cambio. estas novedades y cambios deben ser, también, sometidos a la voluntad del Amo, y para eso, deben ser puestos a sus pies y dejar que El los modele a su gusto. negarse a crecer es empezar a morir, no poner este crecimiento a disposición del Amo es empezar a ser libre, algo que para alguien que desea ser un esclavo, es fruto de una gran infelicidad.
nada de lo que acabamos de decir con respecto al esclavo y a su proceso de sometimiento será posible si éste no tiene una absoluta y radical confianza en su Dueño. esta confianza sólo será posible si el propio Amo trabaja para que así sea. y ese trabajo tendría que hacerse en dos direcciones. la primera es hacia fuera, mostrando y haciendo que el esclavo se confíe, que puede entregarse a Él y que junto a El nada puede pasarle. el sentimiento de seguridad es una de las necesidades más primarias de un esclavo. sin ese sentimiento el esclavo no puede salir de sí mismo, vencer todas las barreras educacionales y culturales que hay entre él y su Amo, y ponerse a su pies para que su Dueño lo modele a su gusto.
la segunda dirección del trabajo del Amo con respecto a la confianza es en Él mismo. nada, absolutamente nada es más seductor y atrayente para un esclavo que un Amo seguro de sí mismo y que sepa desprender esa seguridad hacia el exterior. no se trata de hacer teatro, ni de parecer prepotente, dos cosas que por cierto son muy difíciles de mantener en un corto período de tiempo. se trata de que el Amo también acepte que merece ser servido, atendido, que tiene derechos sobre ese ser que se le ofrece y que debe usarlo como desee, porque eso es precisamente lo que el esclavo busca. no se trata de que el Amo sea un superhombre, se trata de que sea él mismo y así el esclavo pueda encontrar un referente al que someterse, un faro por el que guiarse, alguien firme en quien poder confiar.
feliz semana.