la vida del esclavo es muy estresante, al menos mientras está sin rumbo, sin Dueño, cuando es un perro callejero. en cuento un AMO lo coge bajo su protección, algo cambia, algo se modifica, el perro ha llegado a su destino, al lugar donde siempre quiso estar. cuando esto ocurre, en el interior del perro aparece la paz, la tranquilidad, una especie de descanso interior que es síntoma de que la elección de ambos, del AMO y del esclavo, ha sido la correcta. por fin el esclavo puede descansar. no es un descanso de "ya he conseguido todo lo que quiero y ahora me acomodo", en absoluto. tiene que seguir esforzándose y moviéndose para conseguir el objetivo de su existencia: servir a su Señor. la paz de la que hablo proviene de encontrar tu lugar en el mundo, del saber que has nacido para estar ahí, donde estás, que por fin has llegado a tu meta, al lugar donde siempre quisiste estar, al lugar que has buscado desde que tienes uso de razón.
