mis vecinos deben alucinar un poco por la mañana cuando salgo de casa, con los bártulos del trabajo, la bolsa del gimnasio y las botas en las manos. esto último es lo que supongo que debe sorprenderles más. cuando voy al gimnasio por la mañana llevo las zapatillas puestas y, por tanto, tengo que llevar las botas en la mano para cambiarme después de terminar el ejercicio. el tener eso presente, el llevar tantas cosas, hace que la esclavitud, la sumisión esté a flor de piel en la vida cotidiana de este perro.
al salir del trabajo he pasado por el centro comercial de las terrazas para echar un vistazo por si veía unas botas y encontré unas en el outlet del corte inglés. hice foto y supliqué permiso a mi Dueño para comprarlas. me lo concedió y las compré. ahora que este perro tiene que usarlas permanentemente, debe tener una reserva mayor de ellas. desde que mi AMO dio la orden no he usado otro calzado, ni ha habido excepciones al respecto.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.