-no- dijo él. el bofetón fue tan fuerte que tiró la silla en la que estaba atada. varios lo volvieron a levantar y ponerlo en el mismo sitio. tensó las ataduras. nada. igual de fuerte. -Vas a hablar. -no- volvió a decir. de nuevo otro bofetón que le hizo arder la cara. en esta ocasión se mareó mientras caía. todo se volvió silencio hasta que el golpe contra el suelo lo despertó. otra vez lo levantaron y lo pusieron en su sitio. -Me estoy cansando de esto-oyó iba a contestar que no cuando le pusieron la bolsa en la cabeza y empezó a faltarle el aire.