
¿da la impresión de estar pasándolo mal? ¿de querer estar en otro sitio? sinceramente no lo parece. más bien al contrario, al objeto le da una sensación de calma, de paz y tranquilidad. una camisa de fuerza ha dado la impresión al objeto como si te estuvieras dando un abrazo de cuero. además la mordaza y el antifaz hacen que no tengas que hacer, ni decir, ni fijarte en nada. nadie espera de ti que hables, digas algo ocurrente o gracioso, o que llenes el incómodo silencio. todo el mundo espera, sencillamente, que estés. ¿hay mayor paz que esa? ¿hay mayor alegría?