segundo día consecutivo que el día va a la oficina porque el viernes sale de vacaciones y no quiere ir ese viernes así que vino ayer y ha venido hoy. el trabajo se van el algunas cosas de las reuniones de ayer y en una reunión por videoconferencia que no sale muy bien porque uno del equipo se deja llevar por el ego hasta el punto de que se produce una especie de enfrentamiento. el objeto se planta y se pone muy serio, excesivamente serio podía decirse y plantea una serie de límites. un observador externo podría interpretar el comportamiento del objeto más como alguien Dominante que sumiso, pero lo que está haciendo el objeto es aplicar el principio de mi Señor de no dejarse pisar por nadie salvo por El y por aquellos a los que El de permiso para hacerlo. es una norma ya antigua, ya fundada y que tiene su sentido porque protege al objeto de agresiones innecesarias, como la de hoy, mientras vive en el mundo de los humanos. aunque fue violento hasta cierto punto, el objeto no se sintió mal y el feedback de algunas compañeras después ayudó a situarlo mejor. a pesar de todo esta es la última de una serie de hechos, el último de ellos, que está haciendo que pensar al objeto si no se estará apegando demasiado a este trabajo. el hecho de que esté, mayoritariamente a gusto y que todo vaya saliendo bien puede que lleve al objeto a un estado de querer estar aquí mas de lo necesario para mantener su autonomía así que debe estar atento. todavía no es una bandera roja de la que preocuparse pero si una forma banderita para estar atento.

por la tarde el objeto fue a hacer unas gestiones que tenía que hacer y que le rompieran la tarde más de lo que pensaba por lo que que no pudo avanzar demasiado. espera poder hacerlo más en los próximos días y avanzar no despistarse. salir y codearse con los humanos es cada vez más duro para el objeto. tuvo que hacerlo en el trabajo, por ahora no tiene más remedio, pero hacerlo fuera de él es una sobrecarga que al objeto le pesa cada vez más.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.