anoche el objeto durmió plácidamente porque estaba literalmente extenuado. no solo fue la sesión con mi Señor sino la salida de por la mañana, pero especialmente por la situación que se produjo inesperadamente. hoy el objeto no salió a la calle en todo el día. por la mañana el objeto estuvo en silencio leyendo. parece una cosa muy aburrida y poca cosa por el único sitio en el que el objeto puede estar en silencio leyendo y concentrado un par de horas es aquí, a los pies de mi Señor bajo las botas de mi Amo. todo era paz y tranquilidad. la sensación del "viaje" de ayer, por llamarlo de alguna forma, seguía aún en el objeto y fueron unas horas muy profundas e intensas. el objeto entiende que para algunas personas esto puede parecer aburrido o insustancial pero se confunde, y lo hemos dicho en muchas ocasiones, quienes creen que la vida de un esclavo, especialmente de un objeto, es una película prono. un esclavo pasa mucho tiempo esperando y haciendo cosas que a priori parecen excitantes pero no lo son. lo saben quienes han pasado horas limpiando y abrillantando las botas de su Amo, o recogiendo una mazmorra después de una sesión, o esperando que su Amo llegue porque tiene la tarde repleta de reuniones. no es fácil ser un esclavo, y lo es menos ser un objeto. puedes pasar horas inmóvil, como un adorno, solo porque mi Señor así lo desea. no, no hay nada cool en servir, pero nosotros no podemos hacer otra cosa porque eso es lo que somos. servir y obedecer y esto estuvo haciendo el objeto esta mañana encerrado, en silencio, leyendo y trabajando un poco, para que mi Señor tuviera un objeto más formado que gane dinero para Él, porque El lo merece y porque lo que gana un esclavo es de su Propietario. ha sido así desde la antigüedad y lo sigue siendo ahora.

después de comer el objeto siguió igual que por la mañana, aprovechando el aire acondicionado, porque aunque es cierto que no salió y que la temperatura bajó un poco, aún el calor era mayor del que el objeto está acostumbrado. así se fue la mañana y parte de la tarde. entonces ocurrió, como suele ocurrir con mi Señor, de pronto y le ordenó al objeto que se pusiera los pantalones de latex rojos que tiene y, encima de ellos, las botas rojas sendra. la elección de esa ropa no es casual, es la ropa que mi Señor reserva cuando quiere que su objeto asuma el papel y el comportamiento de una puta. el cambio en la mente del objeto fue casi inmediato. el objeto entró a ser un punto que tenía como única razón satisfacer al macho que tenía delante, en este caso mi Señor. el objeto espera que nadie pretenda que un objeto tenga una identidad, definida por principios, valores y criterios fijos, el objeto es lo que mi Señor decida que sea, en cada momento y en cada lugar. esto es consciente de que no es fácil de entender para los humanos pero no puede expresarlo de otro modo, de otra forma. parte del objetivo de este blog es precisamente poner palabras y poner sobre la mesa experiencias que habitualmente son rechazas o invisibilizadas no solo por los vanilla, sino por incluso la gente del bdsm que pretenden ser "políticamente correctos". a aquellos que creen que la sociedad en general aceptará el bdsm permítanme decirles que están completamente equivocados, al menos en los próximos cien años.

la cuestión es que el Amo llevó al objeto a donde sucede atarlo y le unió las manos a la espalda tras el respaldo de una silla. hizo lo mismo con los pies por encima de las botas. el latex rojo brillaba ante la luz y el objeto estaba excitadísimo. entonces mi Señor lo abofeteó y todo dio un giro asombroso. fuera role playing, fuera historias y simulacros: solo un Amo usando un esclavo, su propiedad, para su placer y gusto, para su goce. lo único importante era en ese momento lo que mi Señor quisiera, aquello que le diera placer. el Amo le puso al objeto varias mordazas de pañuelos que llenaban su boca, sobre la que puso una cinta adhesiva americana muy muy fuerte. no es una forma de impedir que hable, sino que de por sí es una forma de tortura. el Amo no se corta lo más mínimo a la hora de apretar esa mordaza y de ajustarla alrededor de la cabeza del objeto porque después de la cinta volvió a poner más pañuelos con lo que la presión aumentó.

por supuesto el objeto estaba cada vez más sometido y en subspace viendo como mi Señor se acercaba al límite. es cuando la pasión, la excitación y la calentura acercan a uno al punto de perder el control y volverse imprevisible. ese es el calor de los Amos, saber cuando se acercan a ese punto y controlarlo a pesar de esta cerca. no sería la primera vez que un Amo se excede y provoca un accidente sin quererlo, ni desearlo. el esclavo, en este caso el objeto, estaba indefenso y no podía decir ni hacer absolutamente nada, pero se dio cuenta de que el punto estaba muy cerca. sin hacer un acto de voluntad, es decir, sin decirlo, el objeto se vio arrastrado por esa fuerza del Amo y lo siguió al punto con la diferencia de que el inferior puede caer en él sin tener que controlar nada.

y entonces pasó algo sorprendente. el Amo se dirigió al oído del objeto y, con una voz que no parecía la suya, le dijo : "Vete abajo. Vuelve al lugar donde fuiste ayer". más que un interruptor fue un disparadero. el objeto perdió casi inmediatamente el control sobre su cuerpo. ahora en la distancia y en un intento de explicar en que consistió aquello al objeto le recordó esos espectáculos de hipnosis donde el hipnotizador toca una parte del cuerpo y el hipnotizado queda como inerte, como dormido. no está dormido sino hipnotizado. sea como fuere el objeto cayó, perdió todo el control sobre su cuerpo y, como ordenó mi Señor el objeto se encontró en el mismo estado que ayer, en un estado de subspace extremadamente profundo. el objeto permanece allí un tiempo del que no es consciente hasta que oye la voz de mi Señor que le ordena que salga y regrese. poco a poco el objeto va saliendo y antes de lo esperado se encuentra en presencia de mi Señor pero aún sin poder controlar demasiado el cuerpo. mi Señor desata al objeto y, con mucho esfuerzo lo lleva hasta la cama, donde con unos pocos movimientos muy rápidos ata al objeto en una postura hogtied bastante dura e inmisericorde. es muy dolorosa por la tensión de los brazos sobre todo pero esto no puede decir nada, salvo unos gruñidos ya que inmediatamente vuelva a amordazarle fuertemente. el objeto solo "siente" las cuerdas, la ropa de latex, las botas, lo puramente físico. interiormente no siente nada, ninguna emoción, ningún sentimiento. no puede decidir, ni elegir, no tiene voluntad ni capacidad de intervenir, aunque pudiera. está completamente sometido. y mi Señor se excita tanto viendo así a su objeto que se corre entre gemidos de placer. aquello no cambia nada. el objeto está más allá de cualquier sitio , de cualquier lugar. mi Señor podría haber puesto una bolsa de plástico en la cabeza del objeto y cerrarla y el objeto no había ofrecido ninguna resistencia, y no solo por estar atado y amordazado fuertemente, sino porque realmente no había resistencia posible.

el resto del día fue dedicado al aftercare que debe ser proporcionar a la intensidad de lo vivido. , que era mucho sin duda. en esto mi Señor también tiene gran capacidad y habilidad. es especial porque sabe dar al objeto lo que necesita en cada momento, le permite expresarse y decir lo que siente o como ha quedado después de la sesión, lo más complicado siempre es dar palabras a experiencias muy profundas y poco comunes, y como tales, que son difíciles de explicar, pero los dos lo intentamos y lo ponemos en común y ambos aprendemos de lo que ha ocurrido.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.