cuando el objeto va a servir a mi Señor duerme en el suelo, literalmente. la pequeña y fina colchoneta que usa para poner debajo es más un resguardo frente al frío que una base acolchada sobre la que hacerlo, dormir. paradójicamente eso viene estupendamente par al espada del objeto que siempre se levanta un poco mejor de lo que se levanta en su casa cuando usa la cama. así comienza el día y tras una ducha y un desayuno rápido el Amo le dice que tiene cosas que hacer, y que, como en otras ocasiones puede darse un paseo por madrid, que la temperatura ha descendido un poco. Él tiene cosas que hacer y va a aprovechar esta salida de su objeto para que este lo haga algún recado.
así el objeto se viste y sale por madrid. nada más pisar la calle nota el cambio de temperatura con respecto a ayer, lo cual resulta muy agradable. siguiendo su ritual va hacia chueca, la mystic, donde suele desayunar cuando va por allí. lleva la cadena y el candado al cuello así que no duda que quien sepa interpretar los signos, sabe que está ante un esclavo, pero no le importa. tampoco es tan evidente debajo del polo que lleva el objeto pero es visible así que se puede decir que el objeto va mostrando su condición de manera clara. sin embargo llega un momento en que parece olvidar eso, que lo lleva y en las tiendas a las que va o en los sitios donde entra parece un ser humano normal pero los bdsmeros que lo vean se darán cuenta de que no es así. como en otras ocasiones, al salir de mystic va a berkana, pensando que ya está al día de las novedades, pues no, tres libros nuevos captan la atención del objeto y tiene que llevárselos. por supuesto tiene permiso de mi Señor para hacerlo. al objeto nunca se le ocurriría hacer eso sin su permiso, comprar nada que exceda 20€ y no por cuestiones de autonomía sino porque es una molestia para mi Señor decirle que si puede comprar pan o un lápiz. un esclavo debe hacer la vida más fácil a su Amo , no complicarla aún más.
el objeto sigue su recorrido y consigue el cuaderno. esto es un ritual de cada viaje. el objeto escribe sobre todo de manera analógica, a mano, lo cual llama la atención a mucha gente, especialmente si lo hace por ejemplo en una cafetería. luego teclea lo escrito para publicarlo en el blog. la cuestión es que el objeto escribe en cuadernos que trae de cada viaje. es un regalo que hace mi Señor a su objeto y que se ha convertido en un ritual que no se ha roto en dieciséis años.
el objeto camina por las calles, con una temperatura que es más llevadera que la de ayer en silencio, sin hablar con nadie salvo algún dependiente para resolver o hacer una gestión que mi Señor ha ordenado y disfruta del silencio y del anonimato que eso le produce. llega hasta fnac buscando un libro que mi Señor quiere para leer. en situaciones normales seguiría hasta la tienda fetish pero ya fue ayer así que no es necesario.
de regreso hace algo que no realiza ni siquiera cuando está en su ciudad pero que le apetece y que después confirmó fue del agrado de mi Señor: se sentó a tomar una cerveza en una terraza, cogió uno de los libros que había comprado y se puso a leer un rato bajo una sombra. cuando mi Señor, que había estado controlando al objeto toda la mañana con el lozalizador, le preguntó donde estaba, el objeto contestó y al Amo le pareció muy bien que lo hubiera hecho. así se sabe que vives o perteneces a un buen Amo, porque no necesita reforzar ni mantener su autoridad exageradamente y porque quiere el bien y la paz de su objeto, aunque a veces esta se consiga mediante latigazos.
cuando fue una hora prudente y llevaba ya un rato en la terraza, el objeto fue a casa y allí se encontró con mi Señor. bien sea por el calor, el recuerdo de la noche anterior o la influencia de la cerveza, Amo y objeto empezamos a acariciarnos y a besarnos, y sobarnos hasta que mi Señor dijo que lo dejáramos para esta tarde. El estaba excitado como el objeto pero sus razones tenía y el objeto no solo no las cuestiona sino que sabe que dejarse llevar por las pasiones y emociones es una invitación para que el ego entre y empiece estropearlo todo.
el objeto como en su celda aislado y para gran parte de la tarde leyendo bajo el aire acondicionado. este es uno de los grandes regalos de mi Señor porque el objeto, salvo raras excepciones, no puede estar siquiera una hora leyendo en las palmas sin que lo molesten: llamen, tengan que ir a algún sitio o tenga que afrontar algún problema. aquí no hay nada, salvo mi Señor y el objeto puede estar aislado y leyendo tranquilamente hasta que llegó última parte de la tarde. entonces mi Señor fue a donde estaba el objeto y le dijo que ambos se vestirían de cuero y haríamos algo que suele hacer, tener una especie de sesión con un role playing mientras lo graba. fue muy intenso porque ante de eso le pasó al objeto algo que no esperaba.
nada más comer le puso al objeto los grilletes y como ha dicho esto, lo dejó bajo el aire acondicionado leyendo pero en un momento dado le entró un poco de somnolencia y dejó el libro que estaba leyendo y cerró los ojos. sorprendentemente el objeto no se durmió sino que entró en uno de los subspaces más profundos que recuerda, si no el más profundo. no fue voluntario, ni deseado, ni esperado siquiera. sencillamente ocurrió y el objeto cayó en un profundo estado que no era desconocido. la diferencia entre el sueño y este estado es que el objeto es consciente plenamente de todo lo que ocurre. se da cuenta pero no puede decir ni hacer nada. no puede moverse, ni reaccionar. también perdió la noción del tiempo. mi Señor lo supo porque en algún momento entró y vio al objeto en ese estado, como le dijo más tarde.
no es algo nuevo pero hacía mucho tiempo que no ocurría. cuando mi Señor lo consideró tocó al objeto y lo fue sacando de este estado tan profundo. en otras circunstancias el Amo ha tardado mucho en sacarlo, pero en esta ocasión fue mucho más rápido que en ocasiones anteriores. en unos minutos y con sus palabras pudo levantar al objeto de donde estaba y lo llevó a la cama donde pudo recuperarlo completamente. es, ha sido, una experiencia muy extraña, absolutamente extraña.
al rato mi Amo se puso manos a la obra y apareció con pantalones y chaleco de cuero, sin camisa ni nada debajo del chaleco. por supuesto se puso las botas altas, espectaculares que tiene mi Señor. lo que siguió a continuación fue algo que el objeto ya conocía: bondage, mordazas muy apretadas con pañuelos. el objeto también tenía puestos unos pantalones de cuero y unas botas de goma altas. debido a la carga sexual que estaba teniendo esta visita no fue nada raro que nos dejáramos llevar. el objeto no podía dejar de respirar agitadamente, fruto de la excitación. mi Señor estaba espectacular y el objeto no podía dejar de desearlo. además ocurrió un fenómeno extraño por lo que pasó anteriormente. todo había desaparecido para el objeto, toda preocupación y termos, solo estaba esa habitación y lo que allí ocurría. no había pasado ni futuro. se podría haber hundido el mundo que al objeto no le importaba nada.
la sesión terminó con un fuerte hogtied, algo que ocurre en raras ocasiones pero que parece una postura preferida de mi Señor a partir de ahora.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega