
podríamos decir que este es un "completo": collar, jaulas, pinzas y capucha. no se necesita más, no hay mejor manera de expresar lo que eres, de manifestar que dependes de otro. en primer lugar de quien tiene la llave del collar y de la jaula; y en segundo lugar de aquel que te puede quitar las pinzas y la capucha. su rostro no podemos leerlo, no sabemos lo que siente, cuales son sus emociones, pero si hemos estado en esa situación, y este objeto lo ha estado, podemos imaginarlas, o al menos extrapolarlas. primero rechazo, luego lucha contra el dolor y al final aceptación que hace que se puede transitar la experiencia. cuando esta se termina y todo acaba es cuando realmente comienza, porque sabes que has cruzado una puerta sin retorno.