otro día que comienza con el mercado, necesario para seguir viviendo durante la semana pero incómodo por lo que significa de tratar con humanos y tener que aparentar buena disposición cuando lo que el objeto necesitaría en estos momentos sería soledad y aislamiento. pero bueno, eso tiene tener que alimentar todavía al cuerpo y vivir entre humanos. sobra decir que el objeto hace esta tarea de forma rápida y lo más discreta posible, sin conversaciones superfluas e innecesarias. va directo a lo que tiene que hacer y punto. después del mercado la cosa se complicó porque pidieron al objeto que llevara a unos familiares a llevarle cosas a otro que está enfermo y mi Señor dio permiso, lo que lo convirtió en orden, así que el objeto fue. la experiencia, como las últimas que ha tenido el objeto con este "subgrupo" de su existencia, no fue excesivamente agradable, de hecho no fue nada agradable, pero tampoco tenía que serlo, ni el objeto esperaba que lo fuera. sencillamente ocurrió y ya está. el objeto pasó por ella, obedeció y ofreció a mi Señor todo lo que había ocurrido. no hay más porque no hay nada importante aquí. el resto del día lo pasó el objeto en casa, entre vegetando y leyendo, además de trabajando en el blog.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.