
en el mundo bdsm hay un lugar especial para los policías, militares, ejecutivos y personas que ocupan puestos de poder y autoridad en el mundo vainilla. estas personas a menudo son inferiores en el mundo bdsm en una especie de compensación para mantener el equilibrio. es un nuevo juego con el poder: teniendo mucho en su vida cotidiana, ninguno en las sesiones. no es extraño ni raro que quien detiene le guste ser esposado; quien manda, obedezca y quien tiene que defender la libertad le guste ser prisionero. al final todo se reduce a eso, mantener el equilibrio. por eso el bdsm puede llegar a ser muy terapéutico, porque evita los extremos, menuda ironía, y ayuda a mantener lo que aristóteles decía que es la clave de la felicidad: mantener el justo medio.