al objeto no le tocaba pero hoy fue a la oficina, sobre todo porque en el nuevo sitio donde lo han colocado tiene muchísima intimidad y puede trabajar con calma. así lo ha hecho durante toda la mañana y le ha cundido mucho, la verdad. por la tarde tuvo la tutoría con el otro esclavo de mi Señor, que parece va entrando ya en una dinámica más profunda y centrada. desde que regresó de su viaje estaba un poco disperso y han sido necesarias unas buenas tutorías para volver a encarrilarlo, pero parece que el trabajo ya está dando sus frutos.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.