por la mañana el objeto fue al mercado y a comprar lo que necesitaba para la semana. después estuvo trabajando en casa, en silencio. mi Señor había dado permiso al objeto para ir a comer a un japonés nuevo que han abierto en la ciudad. no es que sea la comida preferida del objeto, de hecho sus gustos son mucho más simples y sencillos, pero un conocido quería ir y el objeto fue. debe confesar que al final fue mejor de lo que esperaba. la tarde estuvo tranquila, con mucho calor así que la mejor forma de pasarla es moviéndose lo menos posible.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.