un familiar ha venido del extranjero y se ha organizado una comida familiar. el objeto hubiera preferido no ir pero mi Señor lo ordenó, así que fue. intentando expresar lo que ocurrió de alguna forma el objeto se sintió en medio de una de esas comedias televisivas de bajo presupuesto en las que el aspecto cómico viene dado por una sucesión de incongruencias, locuras, comportamientos desatinados y actitudes nefastas, todo regado con las adecuadas dosis de alcohol que sirven como excusa de tal comportamiento. vamos que fue un desastre y el objeto, a pesar de tener orden del Amo de no dejarse influir, no pudo evitar salir de allí molesto y con su existencia de esclavo afectada. al menos sabe, o espera, que mañana tenga ese día de profunda sumisión que suele seguir a un día como este. el objeto no sabe si esa es la intención oculta de mi Señor pero hoy el objeto se siente menos vinculado de lo que fue su familia de lo que ha estado en mucho tiempo.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.