hoy volvimos al lugar donde hicimos las actividades el lunes pasado para hacer otras nuevas. deberíamos haber ido ayer, pero al ser festivo no era posible. por cuestiones que no vienen a cuento, y que el objeto debe mantener discretas por obligaciones del trabajo, hoy pudo esto comprobar, nuevamente, lo que ocurre cuando a un humano que no tiene demasiada madurez, le das cierto grado de poder. sencillamente lo que ocurre es que el ego da un paso al frente y se apodera de esa persona y empieza a comportarse de una forma bastante inhumana. si, porque en el fondo el ego hace lo inhumano humano. todo aquello que se supone hace a los humanos mejores desaparece, se esconde, dejar de estar presente y entonces la peor versión de ellos toma el control. cuanto más cancha se deja al ego, peor es el comportamiento y peores los efectos. saliendo del lugar a donde fue el objeto, esto no pudo evitar dar las gracias a mi Señor por haberlo entrenado y por haberle enseñado una vida sin ego, o al menos sin que tenga tanta fuerza y tanto poder.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.