el viernes pasado fue un día complicado en el trabajo porque hoy teníamos que ir a un sitio a hacer algunas actividades en el que se requería una serie de requisitos de seguridad y ni nos habían confirmado que vendríamos ni qué cosas tendríamos que hacer. al final, a última hora nos mandaron el mensaje y pudimos ir hoy a hacer el trabajo pero esa falta de seriedad desagrada mucho al objeto porque no le gusta, ni suele, trabajar así. cuando esto ocurre no puede evitar pensar que en otro mundo, en otro contexto, un comportamiento así merecería un castigo por parte del Amo de la persona encargada de hacer esa gestión. y uno no puede evitar pensar en que el mundo funcionaría mejor de esa manera. sin embargo inmediatamente piensa que es un pensamiento extremista y que, paradójicamente, la esclavitud del bdsm es una esclavitud voluntaria y lo que el pensamiento que acaba de expresar el objeto llevaría a una esclavitud forzada o forzosa, y nada más lejos del bdsm. al final va a ser que Amos y esclavos somos los defensores más acérrimos de la libertad individual.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.