en la existencia del objeto, y en su proceso de esclavitud cada vez ve más claro el objeto que se produce un patrón. cuando hay un día donde tiene que simular mucho ser un humano, comportarse como un humano, sentir como un humano, entonces al día siguiente, aparece una necesidad profunda de sumisión, de estar en silencio y de obediencia. posiblemente no sea más que un proceso de reacción. frente a un estímulo que no es agradable, es necesario el opuesto para llegar a un equilibrio. tal vez esta sea la palabra clave, equilibrio. hoy lo ha vuelto a experimentar. tras el día de ayer el objeto ha estado en silencio, en comunicación con mi Señor y en profunda ataraxia. la llamada a capítulo fue corta porque no había mucho que decir ya que mi Señor está informado en todo momento con las páginas matutinas.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.