
la forma más directa para llegar a la mente de un inferior es su cuerpo. parece una contradicción pero no lo es en absoluto. solo hay que recordar si alguna vez has recibido una bofetada, los sentimientos de humillación y frustración que tal gesto ha provocado en el interior de un inferior. en eso se basa también el bondage, en poner al inferior en una postura de indefensión, de fuerte indefensión. esta postura, aparte de ser un sufrimiento en si misma ya que producirá fuertes dolores a los pocos minutos de estar así, tiene un efecto directo en la mente del esclavo. sumisión, adoración, humillación. es la postura que se usaba en la antigüedad ante los reyes dioses y en muchos sitios aún se emplea al postrarse ante las divinidades. no hay que infravalorarla en absoluto ya que, en sí misma, tiene una gran fuerza y es una herramienta de sometimiento muy fuerte y efectiva.