
el miedo forma parte de la excitación. lo sabe cualquiera que haya hecho cruising o que se haya ido a casa con un Amo al que acaba de conocer y que, cuando llega, le pone las esposas y lo amordaza. los Amos utilizan ese temor cuando "follan" la mente de los sumisos inmovilizados diciéndoles lo que les van a hacer o mostrándoles los artilugios de tortura, aunque después no los usen con ellos. cuando el deseo se activa, la prudencia desciende considerablemente, y la perspectiva del placer y de ser usado, en cualquiera de sus formas puede hacer que acabes con un lederón en un descampado del desierto sabiendo que puede sobrepasarse contigo y que nadie se enteraría, pudiendo hacerte desaparecer allí mismo sin mucho esfuerzo, y nadie te encontraría. en un mundo donde el miedo a ser demandado hace que la seguridad sea una losa sobre todos, y donde por tenerla se es capaz de renunciar a cotas de libertad, uno se plantea si no merece la pena arriesgarse en algún momento, o en todos.