después de algunas semanas sin tenerlo, mi Señor recuperó el capítulo. es una hora en la que Amo y objeto se encuentran y el objeto pone bajo las botas de mi Señor todo aquello susceptible de ir contra Él, o de no cumplir adecuadamente sus mandatos o haberse desviado de las indicaciones dadas por mi Señor. las circunstancias habían hecho que durante este mes tuviéramos poco capítulos pero hoy mi Señor lo ha recuperado y han hecho un profundo bien al objeto. son momentos privilegidos de comunicación y esto debe confesar que sale profundamente renovado, reiniciado. es como un nuevo comienzo, como si te lavaras y te quedarás completamente limpio después de una buena ducha. por supuesto tiene mucho que ver con la confesión que tiene sus beneficios sin duda. llamar a capítulo es una práctica tomada de los monasterios cuando la comunidad se reunía en la sala capitular, de ahí su nombre y se confesaban faltas contra la regla, se daban enseñanzas y se daban anuncios. curiosamente el objeto ha encontrado muchos Amos y esclavos que hacen eso un día de la semana, normalmente domingo por la tarde en la que pueden hablar, relajando un poco el protocolo para evitar que nada se enquiste en la relación de Dominación y sumisión que se puedan ajustar los desajustes y poner remedio a los problemas.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.