
los inferiores tenemos un regalo, un premio, un beneficio, una suerte: podemos dejar de ser lo que se supone que debemos ser. para eso está el latex, pero también las capuchas, las mordazas y las cadenas, los grilletes y las esposas. un inferior sometido y controlado es un inferior cuya identidad se va diluyendo poco a poco. va desapareciendo su capacidad de acción, su capacidad de hablar, de resistirse, de intervenir. al final acaba siendo nada porque nada puede hacer para evitar estar donde está y lo que le está pasando. pocos saben lo liberador que es una mordaza o la paz que pueden dar unas cadenas. someterse es un regalo y siempre hay que estar agradecido.