hay días que uno se programa pero luego saltan por los aires por alguna razón. a pesar del día agotador de ayer el objeto tuvo una reunión por la mañana que fue intensa. una vez terminada llega la noticia al objeto de que un familiar al que le han ingresado en el hospital por encontrarse mal le han dado un diagnóstico muy, muy, muy malo. contrariamente a lo que se podría esperar el objeto lo tomó mejor de lo esperado, a pesar de que fue una sorpresa y todo el mundo empezó a llamar y a comentar y el objeto empezó a sentirse muy humano aunque pudo soportar el asalto del ego. aún así el objeto tenía una comida con antiguas compañeras de trabajo y mi Señor había dado permiso lo que lo convertía en una orden. la comida estuvo bien porque permitió al objeto olvidarse un poco de todo lo que estaba pasando y de lo que estaba por venir.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.