el objeto fue a la oficina, la primera vez en una semana. afortunadamente tiene una gran flexibilidad de horario y sus jefes le permiten trabajar tres días desde casa. sin embargo a veces tiene que ir, sobre todo porque debe subir las comisiones de los viajes en una aplicación que hay allí y que no puede hacer desde casa. sin embargo cada vez que va es todo un reto porque vuelve a tener que encontrarse con algunas compañeras muy humanas que no paran de interactuar con el objeto y al final se da cuenta de que ha perdido la mañana sin hacer ni la mitad de lo que se había propuesto. hoy ha pasado precisamente eso. el objeto se ha ido con una sensación completa y absoluta de pérdida de tiempo. al menos ha podido hacer las páginas matutinas que han vuelto a ser del agrado de mi Señor.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega