"Todo es legal", le dijo el vendedor. "Nuestros esclavos y esclavas han firmado ante notario un poder que nos capacita para hacer con ellos prácticamente lo que quedamos. Además han firmado también ante notario, un reconocimiento de una deuda de un millón de euros que podemos hacer efectivo si se escapan o si su servicio y sumisión no son satisfactorios. Solo hemos tenido que ser tan drásticos en una ocasión y el esclavo se arrepintió tanto que volvió suplicando servir en el lugar más profundo, la mazmorra para Amos sádicos. Lo sorprendente es que, una vez pasado el plazo, todos se quedan. Hay personas que no nacieron para ser libres. Nosotros les permitimos desarrollarse y ser lo que realmente son. Su inversión realiza una gran labor social". a continuación les entregó el cheque de sus beneficios anuales y les emplazó para que visitaran las instalaciones cuando quisieran.