tal y como esperaba ha sido un día muy largo, agotador pero sobre todo muy humano, excesivamente humano. aún así, cuando terminó, el objeto estaba muy cansado pero también muy tranquilo, extremadamente tranquilo. el ego estuvo rondando y tentando al objeto, pero no lo consiguió. el objeto comió en un restaurante de carretera, la verdad es que mejor de lo que esperaba y luego fue a trabajar. cuando llegó a casa apenas tuvo fuerzas para sentare a ver la televisión porque no estaba para nada más. de hecho fue lo que ordenó el Amo al objeto.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega