otro día de trabajo intenso pero esta vez muy humano, con muchas reuniones y muy largas. la semana que viene comienza la nueva etapa del proyecto en el que está el objeto y hay que preparar muchas cosas. eso exige reuniones y negociaciones, algo que agota al objeto, sobre todo porque tiene que lidiar con humanos que se centran en menudencias y que se enrocan en cosas nimias para parecer que saben y que tienen una posición de "poder". el objeto sufre la condena de que, debido al entrenamiento de mi Señor, cada vez se da más cuenta de cómo actúa el ego y como está presente en cada momento de la vida de los humanos. es agotador. no le extraña al objeto que haya una epidemia de problemas mentales en occidente y tanta gente infeliz.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.