el seminario ha continuado mañana y tarde, también online. se volvió a repetir la sensación de ayer pero hoy todo el día. el objeto fue al mercado antes de la clase y estuvo pegado al ordenador todo el día. hay calima y el objeto no respira bien, como la mayoría de los que viven aquí. mi Señor ha ido de fin de semana a descansar porque hay mucha gente que acude a Él a resolver problemas pero cuando estos se solucionan, desaparecen sin apenas dar las gracias. esto supone que esa es la maldición de los Amos, ser conscientes de todo lo que les rodea, de la naturaleza de sus congéneres, de la gente que acude a Ellos para resolver los problemas. son expeditivos, seguros de sí mismos, ven los problemas y las soluciones. lo que no es de recibo es que, una vez resueltos esos problemas, los otros humanos desaparezcan y no den ni las gracias. eso no lo hacemos los esclavos y es lo que nos diferencia de ellos. los inferiores no hacemos esas cosas: nos sometemos, obedecemos y damos las gracias. no desaparecemos, al contrario, nos entregamos aún más.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.