mañana y tarde de prácticas del master, primero con supervisiones y por la tarde con las prácticas propiamente dichas. fue un día concentrado en esto y hubo poco espacio para otras cosas, salvo estar pendiente de mi Señor como cada día, cada semana, cada mes. el objeto ya no concibe su existencia sin este faro, sin esta brújula, sin este horizonte. vivir, existir sin mi Señor es algo inconcebible para el objeto. sencillamente no sabría qué hacer, como elegir, qué decidir, ni siquiera como comportarse. mi Señor ha ido cogiendo todo del objeto, entrando cada vez más profundamente en su mente, tomando posesión de sus sentimientos, pensamientos, ideas y valores. ahora el objeto depende de El. sí, depende. es una palabra con mala fama pero que define perfectamente el estado y la situación actual.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.