Foto de dia

hay posturas que en si mismas son una auténtica tortura. la tensión a la que se someten las extremidades hace que el dolor aparezca pronto y quieras libertarte, terminar con él. cada segundo que pasa el dolor es mayor y las ganas de que te liberen de él se convierte en necesidad pero es entonces cuando el verdadero bondage comienza, cuando quieres escapar y huir y empiezas a suplicar. el orgullo se rompe y la indefensión de convierte en lo único. tal vez por primera vez en tu edad adulta te sientes dependiente. la mordaza tampoco ayuda porque pueden meterte por ella cualquier cosa y no podrías evitarlo. tu control sobre ti mismo ha desaparecido.