cada mañana el objeto sigue un ritual consistente en enviarle a mi Señor una copia de la agenda del día del objeto, con cada momento de la jornada. junto a esto le envía cuatro páginas, al menos cuatro. en esas páginas el objeto hace un fluir de la conciencia de forma que los pensamiento fluyan sin orden. es lo primero que debería hacer el objeto nada más despertarse, aunque no siempre puede hacerlo ya que tiene que ir a la oficina o a algún sitio a hacer algo. la diferencia entre una y otra circunstancia es significativa. el efecto también es diferente. cuando las escribe nada más despertar sirve de descarga y los pensamientos son más naif. sin embargo si hay algo que tiene que hacer inmediatamente ya empieza a estructurarse todo un poco más. hoy mi Señor ha dicho, después de leer las páginas, que estaba orgulloso del objeto porque fueron especialmente transparentes y el objeto volcó ahí todo lo que estaba pensando y le está pasando estos días. esas páginas fueron liberadoras para el objeto. nuevamente las paradojas, liberó al objeto esclavizándolo y sometiéndolo. todo bajo las botas de mi Señor, siempre y para siempre.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.