
si la capucha de ayer te impedía ver el mal y hablar mal, los grilletes y la cadena de hoy impiden que hagas el mal. de manera real, pero también simbólica, quien obedece no se equivoca y estando atado no tienes ninguna responsabilidad porque nada depende de ti. esa es una de las razones por las que tantas personas con fuertes responsabilidades son amantes del bondage, porque cuando les atan pueden dejar atrás, aunque solo sea por un tiempo, toda esa responsabilidad, todo ese estrés. para un inferior el bondage libera, tranquiliza y calma, especialmente cuando después de la lucha inicial se da cuenta de que este es efectivo y no puede liberarse por sí mismo. es una herramienta psicológica muy potente y efectiva.