el objeto sigue enfermo y sigue tosiendo, lo que hace que no pueda dormir bien y que esté todo el día cansado y no pueda trabajar adecuadamente durante todo el día. es una sensación muy incómoda, no solo por la tos sino por no poder servir bien a mi Señor. esto ya está durante demasiado pero no hay forma de adelantar la mejoría. el objeto casi se ha bebido ya un bote entero de jarabe y esto no remite. será cuestión de tener paciencia, pero sobre todo de seguir cuidándose. no es una mera cuestión de salud, o de bienestar, sino porque tu cuerpo, el del objeto en este caso, no le pertenece. es de mi Señor y Amo. es una propiedad, nada más que eso, y nada menos. esta afirmación no es una metáfora ni es una figura literaria, es real y literal. tal vez por eso el objeto se siente tan impotente, porque no puede ofrecer a mi Señor todo su potencial y toda su capacidad.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.