la herida curaba bien. solo le molestaba un poco al tragar. el médico había dicho que en unos días todo quedaría normal, salvo que no volvería a hablar nunca más. la extirpación de las cuerdas vocales era una operación que solo se hacía en casos extremos. hacerlo porque era deseo de su Amo había sido una excepción. ahora no podía seguir siendo profesor, ni siquiera hablar con cualquier persona. viviría en silencio, sirviendo a su Amo y obedeciendo sus órdenes. se sintió extraña y profundamente feliz.