objeto tenía que ir a la oficina y cuando sonó el despertador pensó que debería quedarse en la cama. primero porque la tos no se ha ido del todo, y segundo porque hacía mucho viento y llovía mucho en el exterior. dudó unos segundos y lo que determinó que se levantara y se preparase fue que lo había puesto bajo las botas de mi Señor así que era una orden y esto fue. había llovido toda la noche y cuando va a la oficina, debido a que está en el centro y es imposible aparcar, coge el transporte público. en esta ocasión llovía, y llovía mucho, hasta el punto de que había goteras en la guagua, así llamamos aquí al autobús. se suponía que la tormenta era la semana pasada y que ya se habría ido, pero no solo no se fue sino que tuvo un comportamiento muy extraño porque se quedó como detenida, afectando al archipiélago, especialmente a gran canaria que es donde vive el objeto. a media mañana ya se hizo evidente que la situación era de emergencia así que el objeto se fue antes de su hora y llegó a casa. debería haberse quedado allí pero tuvo que salir a arreglar algo del coche y cuando volvió la cosa estaba más calmada, mucho más calmada. aún así han suspendido las clases mañana y el objeto trabajará desde casa otro día más. de todas formas le tocaba y está ligeramente preocupado porque el viernes tiene que ir a tenerife en sustitución de la reunión que no tuvo el viernes pasado por la misma tormenta. sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.