el objeto está cada vez peor de su resfriado y es un resfriado porque no tiene fiebre pero no para de toser y eso le impide dormir bien. al final el objeto acaba de muy cansado. hoy en concreto tenía prácticas por la mañana y por la tarde. mi Señor está muy pendiente de su objeto pero lo más interesante es que no lo está en plan cariñoso sino estricto y preocupada más por una de sus propiedades que por un ser humano. puede parecer cruel, que no sea cariños, pero es que esta relación no es ni una relación entre humanos, ni una relación entre iguales. esto es una propiedad y mi Señor ejercer sobre el objeto lo mismo que podría ejercer sobre sus botas favoritas o su disco preferido. así es y así tiene que ser porque ese es el acuerdo al que llegamos, lo que el objeto suplicó cuando aún era humano y lo que mi Señor se comprometió a realizar y mi Señor siempre cumple su palabra. hace mucho frío, demasiado frío, y eso no ayuda a la situación del objeto, pero es una cuestión de paciencia, pura y dura paciencia.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.