por fin llegó el día de la comida familiar que el objeto tenía pensado desde hace una semana y al final no fue tan terrible como había imaginado el objeto, sobre todo por el trabajo que hizo mi Señor diciendo al objeto que todo aquello no tenía que ver con el objeto, que lo viera como si estuviera viendo una película, y funciona. una de las cosas que se confirmó hoy fue que el objeto no tiene un vínculo con estas personas. suena raro y puede producir rechazo por lo que el objeto denomina "ideología de la sangre", que es ese pensamiento de que la sangre y la familia va por encima de todo. como ocurre con todas las ideologías necesitan repetirse constantemente porque lo que intentan es recrear y convencer de algo que no ocurre de forma natural, de reforzar algo que necesita ser reforzado porque se pierde si no se refuerza.
hay una gran diferencia entre la familia de sangre y la familia elegida. la primera te viene impuesta y no es extraño que no te acepten, que te rechacen , que le censuran, a menudo porque se sienten con derecho a hacerlo porque naciste ahí. aquí se puede aplicar esa idea que se está extendiendo últimamente de que los hijos "pertenecen" a sus padres. al final esto ha sido un regalo porque esto se ha dado cuenta de que ese vínculo se ha roto, o tal vez nunca existió.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.