hay días muy humanos, como el de hoy en el que el objeto ha tenido dos reuniones con dos instituciones en las que ha tenido que explicar a "gente importante" el proyecto que se tiene entre manos y que significará un impulso al programa que esa realizando el objeto con su equipo de trabajo. cualquier otro, influenciado por el ego, se sentiría creído , importante, con presunción. nada de eso le ha pasado al objeto y no ha sido por mérito suyo sino por el entrenamiento de mi Señor. para el objeto ha sido una tarea como cualquier otras, solo que ha tenido que hablar más de lo normal y simular que es humano y eso es agotador para el objeto. aún así ha salido bastante curioso.
de lo que no ha salido tanto es de un encuentro familiar al que lo han convocado para el domingo. el objeto lo puso bajo las botas de mi Señor porque de no ir se desataría una tormenta que no compensa la ausencia, o eso al menos pensaba el objeto pero ha empezado a producirse movimientos por parte de algunos asistentes que amenazan con convertir el propio encuentro en una tormenta mayor, de forma que hasta el objeto se plantea si no habrá cometido un error poniéndolo bajo las botas de mi Señor. nuevamente el lenguaje es insuficiente porque "cometer un error" es algo básicamente humano y lo que ha pasado es que esto lo ha puesto bajo las botas de mi Señor y Él ha dicho que vaya y esto ya es una orden, independientemente de lo que allí ocurra, pero esto es un bache. mi Señor llama bache a una situación humana que el objeto tienen que pasar por el hecho de existir aún entre humanos pero que no será posible que se produzca cuando esté encerrado. ésta en concreto es con la familia, pero tiene algo positivo y es que el encuentro del domingo será un desastre, porque lo será, y el objeto marcará más distancia aún con respecto a ella, así que el encierro costará aún menos cuando se produzca. de todo acontecimiento se puede sacar algo positivo, solo hay que saber buscarlo, lo cual no significa que el acontecimiento sea positivo en sí mismo. al final todo se reduce en la existencia del objeto a eso, a un "enfrentamiento" entre su auténtica naturaleza y el hecho de que por las circunstancias, el objeto tiene que aún que vivir entre humanos, pero después de lo que ha pasado últimamente esta lucha es cada vez más dura.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.