el objeto tuvo la llamada a capítulo hoy. la estructura ha cambiado pero sigue siendo algo necesario. la llamada a capítulo es un tiempo y un espacio que mi Señor reserva para su objeto, para hablar y poner en común cosas, normalmente la enseñanza de mi Señor y las dudas u orientaciones que el objeto necesita para la semana. hasta ahora comenzaba con el objeto confesando sus faltas y pecados contra las normas de mi Señor. este decidía si merecían un castigo o no. sin embargo lo pasado recientemente, tras el punto de inflexión ocurrido el 20 de febrero, hacen innecesario esta primera parte. el Amo considera que su objeto ya no tiene la capacidad de fallar, y si ocurriera sería más un "fallo de funcionamiento" que una opción consciente que exigiría voluntad y capacidad de acción. esto sorprende muchísimo al objeto , aunque más que sorprenderle el hecho de que esté sin voluntad, es que mi Señor se haya dado cuenta de eso y lo diga explícitamente. efectivamente esto se siente incapaz de desobedecer y de hacer algo sin contar con el permiso explícito de mi Señor. hasta ese punto está esto alienado y sometido. la mera idea de pensar en desobedecer, esa mera posibilidad asquea y repugna al objeto. por supuesto eso no significa que no pueda ocurrir. todo puede ocurrir si es posible, el objeto no es tan ingenuo como para decir que no, pero hay un gran trecho entre la posibilidad y el acontecimiento, y si este se produjera el poder de mi Señor haría que su interior se volviera en carne viva. el control mental de mi Señor sobre su objeto es tal que lo que ordena y dice mi Señor penetra hasta lo más profundo de la mente de su objeto. esto fue lo que, hace años, el objeto suplicó a mi Señor, que arrasara cualquier rastro de libertad y de derechos del objeto, y así ha sido. el lo prometió accediendo a la suplica del objeto y ahora esto es una realidad y cree esto decir que irreversible. dicho de otra forma, no hay plan B. no hay otra opción sino esta. no hay otro camino para el objeto. esto es una vía sin retorno. pueden pasar un montón de cosas, infinidad de ellas pero todas pasan por mi Señor o tener una existencia que ya no tenga sentido. sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega